La degeneración macular relacionada con la edad o AMD por sus siglas en inglés, es una enfermedad que se inicia a partir de los 50 años, y que afecta de manera selectiva la parte central de la retina, la mácula; consiste en una destrucción de las células maculares y la formación de depósitos amarillos debajo de la retina central llamadas drusas. Posteriormente, pueden aparecer una de las dos formas de esta enfermedad:
- La forma atrófica que representa más de los dos tercios de los casos de la enfermedad. Se trata de la forma la menos grave ya que permite una agudeza visual de 2 a 3/10. En el examen del fondo de ojo se observa un adelgazamiento muy importante de la retina central. La evolución de esta forma es lenta.
- La forma exudativa que representa cerca de un tercio de los casos. y se caracteriza por la existencia de hemorragias centrales que se observan en el examen del fondo de ojo. La agudeza visual esta limitada a 1/100 o inferior a este valor. Su evolución puede ser muy rápida.
2. AMD presintomático: retina de un paciente con probabilidades mayores de desarrollar la enfermedad
4. AMD atrófica: en estado avanzado
Prevalencia: : Se estima que la degeneración macular afecta aproximadamente un millón cuatrocientos mil personas en Francia. Si ambos ojos son afectados, la persona es altamente incapacitada, no pudiendo ni leer ni escribir. Aproximadamente 10% de las personas son afectadas entre los 60 y los 70 años y 25% entre los 70 y 80 años. La edad es evidentemente el primer factor de riesgo, seguido por el tabaquismo. Existe además el factor genético: el gen o genes implicados no han sido descubiertos aún. Otros factores de riesgo a la edad media de la vida son principalmente: la hipertensión arterial y la exposición prolongada a la luz solar sin protección visual
Diagnóstico de la enfermedad:: El primer síntoma que aparece es una deformación de los objetos que se constata al cerrar un ojo, porque los dos ojos no son afectados al mismo tiempo. Las líneas rectas aparecen curvas y las letras borrosas. Después muy rápidamente la agudeza visual va a disminuir en el ojo afectado debido a un deterioro de las células sensibles a la luz y del tejido de apoyo en el área central de la retina. Este deterioro puede causar un punto borroso en la visión central, que con el tiempo puede agrandarse y obscurecerse, nublando aún más la visión central. La aparición de una deformación de las líneas rectas o de las letras a la lectura es una llamada de urgencia para consultar inmediatamente a un oftalmólogo. Con un fondo de ojo se podrá observar la formación de las drusas, la existencia de una zona atrófica o de zonas edematosas o hemorrágica central. Otro examen a realizar es la angiografía fluoresceínica: se inyecta por vía intravenosa de la fluoresceína; después de algunas decenas de segundos se toman clichés fotográficos; éstos van a permitir visualizar el paso del producto por las arterias y venas retinianas, y, demostrar las anomalías como la fuga de sangre y fluoresceína de las arterias o venas, o bien la existencia de una zona atrófica central. La fuga de sangre y fluoresceína es indicativo de la presencia de una degeneración macular húmeda. Este examen permite de decidir el tratamiento a aplicar.
2. Visión de un sujeto con principios de AMD: las líneas rectas con ligera deformación
4. AMD en estado avanzado: la visión central es borrosa, obscura y opaca, dando lugar a una incapacidad importante, aún si la visión periférica es conservada
El Tratamiento:: Cuando una persona de más de 50 años de edad presenta las llamadas drusas en el fondo de ojo, se debe reforzar la vigilancia, prevenir al paciente que un día puede desarrollar problemas visuales y que en ese momento es necesario venir con urgencia a consultarlo. No existe ningún tratamiento particular que permite luchar contra las drusas.
En las formas atróficas , no existe ningún tratamiento médico que se haya mostrado eficaz. La evolución de la enfermedad se da en general en algunos meses. La zona atrofiada va a limitarse a la región macular dando lugar a una agudeza visual de 2 a 3/10. Cuando se estabiliza la enfermedad, se puede comenzar un tratamiento de reeducación de visión baja.
En las formas exudativas o húmedas, la exudación es causada por la formación de neovasos por debajo de la mácula. El tratamiento va a depender de la localización de estos neovasos. Si éstos se encuentran fuera de la zona macular, se utiliza el láser que va a destruir los neovasos y la zona de la retina donde se encuentran. Es imposible de utilizar el láser cuando los neovasos se encuentran en la mácula. En este caso conviene inyectar por vía intravenosa un producto fotosensibilizante llamado Visudyne (verteporfina) que va a distribuirse por el organismo a través de los vasos sanguíneos, incluso los situados en la parte posterior del ojo. Un rayo láser de baja intensidad activará la visudyne volviéndose citotóxica, destruyéndose así únicamente las células donde la Vysudine ha sido activada y cerrándose los vasos sanguíneos anormales causantes de la DME. Este tratamiento es eficaz cuando es aplicado precozmente. Sin embargo, los neovasos pueden volver a formarse, necesitándose de nuevo aplicar la angiografía y los tratamientos con Visudyne asociados al láser. La hipertensión arterial puede también tener un efecto sobre el desarrollo de una degeneración mácular; por lo que es necesario mantenerla equilibrada. En ciertos casos, cuando un ojo ha sido afectado por la DME y que el segundo comienza a presentar las drusas, un tratamiento a base de antioxidantes y vitaminas puede tener un efecto retardado sobre el desarrollo de la enfermedad.
Reeducación funcional: : Cuando los ataques de degeneración son estabilizados y cuando los vasos sanguíneos anormales han sido cicatrizados, si la agudeza visual permanece baja, se puede proponer una reeducación llamada para las bajas visiones. Esta reeducación no permite para nada de ganar una agudeza visual suplementaria sino de aprovechar mejor la agudeza restante, gracias a la utilización de sistemas que permiten agrandar (lupas, televisiones especiales) asociados a ejercicios de orientación del eje visual y a la utilización de luz apropiada.
Conclusión:: La degeneración macular representa un grave problema para la salud pública por el número de personas afectadas. Si usted nota una ondulación de las líneas rectas, si observa la lectura de las letras borrosas, debe inmediatamente consultar a su oftalmólogo. Los tratamientos actuales disponibles no son numerosos, pero si son aplicados con anticipación, pueden permitir de conservar una cierta agudeza visual.
Profesor Bernard ARNAUD.
Traducción: Susana LEONARD